¿QUÉ ES UNA SILLA JAMUGA?

De entre todas las estructuras e ingenios diseñados por el ser humano para montar y adiestrar un caballo con facilidad, quizá ésta sea una de las más curiosas. El extremo más simple ha sido montar sin nada o con manta y éste posiblemente sea el más complejo.  La etimología de la palabra procede del latín (sambuca). Aunque tiene diferentes significados, el que hoy nos interesa, corresponde al que se refiere a una curiosa montura, que tuvo su momento. También fue llamada silla de cadera. Imaginemos una silla de madera o un pequeño y sencillo trono, con las patas curvas, en forma de tijera,  para adaptarse a la forma del caballo. Su tamaño le permitía apoyar espalda y brazos y colocar las piernas de manera lateral por el lado izquierdo. Podían llevar incrustaciones de maderas nobles, marfil o plata. Hoy en día ha derivado a un tipo de asiento decorativo para el hogar.  
Su uso principal, destinado a las damas nobles que se veían en la rara tesitura de montar a caballo a lo largo de la Edad Media, su origen es nazarí (del reino de Granada) y la podemos situar en torno al siglo XV. En efecto, hasta hace relativamente poco, el montar estaba reservado sólo a los hombres y además de alto estatus social. Las damas, cuando viajaban, lo hacían en carruajes. En todo caso, montar a horcajadas ni siquiera se consideraba una opción para el sexo femenino.
Es de suponer que debía de ser poco cómoda al sufrido animal que le tocara, muy pesada y poco estable. Se empleaba únicamente al paso en cortos viajes o ceremonias señaladas. Parece ser que fue usada por los reyes católicos. No resulta difícil imaginar a la Reina Isabel montada sobre una jamuga, en su campamento de Santa Fe, mientras supervisaba las maniobras de conquista de la fortaleza llamada La Alhambra, que se erige en tonos claramente rojos al atardecer (de ahí su nombre), y que antecede a la majestuosa  Sierra Nevada.

By | 2017-10-17T06:32:43+00:00 octubre 17th, 2017|¿Sabías qué?|0 Comments

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