LOS NUEVE PRINCIPIOS ÉTICOS DEL AMIGO DEL CABALLO.

Que los caballos, y todos los animales, se merecen un respeto y un cuidado es algo incuestionable. Por fortuna, se han superado aquellas oscuras épocas en que se consideraba que los animales no tenían sentimientos ni alma, por lo que no sufrían y esto permitía explotarlos libremente, sin fín. En la actualidad, numerosas leyes e inspecciones de centros públicos y privados como hípicas, perreras, granjas-escuela, velan por la seguridad de sus inquilinos.

Afortunadamante en los países desarrollados ya no existe la exigua economía de supervivencia en la que se trabaja del amanecer hasta bien entrada la noche para escasamente poder comer. Hoy el uso que damos de nuestras mascotas es más bien familiar o deportivo. Aunque existen normas y leyes, como ya hemos indicado, es muy importante disponer de unos principios o códigos éticos, una sólida base de educación y respeto a todo nuestro entorno.

Para cuando nuestra educación falle, la Federación Ecuestre Alemana ha elaborado un código ético del respeto al caballo, y por extensión, respeto a cualquier animal. Conviene tenerlo presente y recordarlo de vez en cuando.

1- Sea quien sea la persona que trate con caballos, ésta asume la responsabilidad sobre un ser vivo que le brinda su confianza.

2- El manejo del caballo debe adaptarse a sus necesidades naturales.

3- Debe concederse la máxima importancia a la salud física y psíquica del caballo, independientemente del uso que se haga del mismo.

4-El hombre debe cuidar a todos los caballos por igual, independientemente de su edad, raza, sexo, así como de su utilización para la cría, el ocio o el deporte.

5- Los conocimientos históricos del caballo y de sus necesidades, así como los relativos al trato con el animal son bienes históricos y culturales que deben preservarse y transmitirse a las generaciones venideras.

6- El trato con el caballo marca la personalidad precisamente de las personas jóvenes. Esto siempre debe tenerse en cuenta y fomentarse.

7- La persona que hace deporte junto al caballo, se somete a sí mismo y al caballo a un entrenamiento. El objetivo de todo entrenamiento es lograr la máxima armonía posible entre el hombre y el caballo.

8- La utilización del caballo en el deporte de competición, así como en el deporte de la equitación, del enganche o el volteo debe estar orientada a su predisposición y a su capacidad y disposición de rendimiento. Debe declinarse y castigarse la manipulación de la capacidad de rendimiento a través de medicamentos y de una actuación del hombre no acorde con la naturaleza equina.

9- La responsabilidad humana sobre el caballo que le brinda su confianza se extiende también hasta la muerte del mismo. El hombre siempre debe de cumplir con esta responsabilidad en beneficio del caballo.

El trabajo al que sometemos a los caballos debe ser mesurado y razonable.

Copyright 2018 vcadiestramiento.com- Vicente Castillo.

By | 2018-09-03T17:26:31+00:00 septiembre 3rd, 2018|Pensamientos ecuestres|0 Comments

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