LOS CAMBIOS DE PIE Y LAS OLIMPIADAS DE 1928.

En 1928 tienen lugar los juegos Olímpicos de Amsterdam. Cancelados en el 1912 a causa del inicio de la Primera Guerra Mundial. Son ediciones en que se van perfilando los juegos tal y como los entendemos en la actualidad. Una carencia de reglamentación efectiva, y la falta de profesionalización de los deportistas, hace que se sucedan numerosas anécdotas.

Es el momento de Johnny Weissmuller, que conquista dos medallas de oro en natación. Su nombre ya queda un poco borroso en el recuerdo, aunque todos lo conocemos, ya que fué el auténtico y genuino intérprete del personaje de Tarzán en el cine. La firma Coca-Cola se publicita por primera vez y también nace la famosa e icónica antorcha, que se encendió en lo alto de una torre de 45 metros. Los hermanos alemanes Adolf y Rudolf Dassler presentan unas zapatillas diseñadas para la práctica del deporte, a las que deciden bautizar por el apodo del primero de ellos: Adidas.

Aún faltan muchos años para que la equitación la practiquen civiles o mujeres, permaneciendo únicamente monopolizada por los militares, como herencia de la equitación aplicada a la guerra. España se lleva nada menos que una medalla de oro en hípica, en la modalidad de Salto por equipos. Ante 70.000 espectadores, la nobleza holandesa y noruega y un millar de periodistas, esperaban ser todos testigos de la victoria incuestionable de la primera potencia mundial en saltos; Suecia. El trío ganador fue conformado por tres jóvenes capitanes del arma de caballería española que se presentaron en las instalaciones el mismo día de la competición. José Alvarez de las Asturias-Bohórquez con Zalamero, ostentaba el título nobiliario de Marqués de los Trujillos y fue persona de confianza de Alfonso XIII, experto jinete, había protagonizado el descenso extremo de la cortaduras de la Zarzuela. José Navarro Morenés con Zapatero o Zapatazo, según las fuentes. Morenés acababa de casarse y se encontraba de luna de miel. Veinte años más tarde volvió a conquistar la medalla de Oro en Londres, convirtiéndose en el primer español con dos medallas, Conde de Casa Loja, llegó a ser Ayudante de Campo del General Franco y más tarde Jefe de su Casa Civil. Julio García Fernández de los Ríos con Revistade, que llegó a teniente general.

Pero el premio a la mejor anécdota, sin duda, se la lleva el equipo húngaro de doma clásica. La reprise de Gran Premio se celebra por primera vez con la inclusión de los cambios de pie al tranco. Hasta entonces se consideraba un ejercicio artificioso y se excluía de la equitación más pura. Los jinetes húngaros dieron por sentado que nadie iba a emplear esta figura novedosa y “antinatural” y acudieron sin saber ejecutar ni uno solo. Cuál no sería la sorpresa y decepción del equipo cuando comprobaron que todos los jinetes realizaban los cambios. Al no verse con el nivel suficiente, avergonzados, decidieron no presentarse a la competición y regresar a casa.

Copyright 2018 VCadiestramiento.com- Vicente Castillo | Todos los datos reservados.

Leave A Comment