LA CURIOSA HISTORIA DE LOS CABALLOS VOLADORES.

Los caballos voladores…o saltadores.

Entre los años 1880 y 1940 se llevó a cabo en Estados Unidos y Canadá un curioso y extravagante espectáculo. Los caballos nadadores subían por una rampa para lanzarse a una piscina, con o sin jinete. William “Doc” Carver es un aventurero y hombre del espectáculo. Se cuenta que 1881 cae al río Platte en Nebraska al romperse el puente que intentaba atravesar. Observa cómo el caballo sale a la superficie después de bucear en esas frías aguas y se pregunta que por qué no representar eso mismo ante un público dispuesto a pagar entrada. Se entrenaron varios animales y se asoció con Al Floyd Carver que se encarga de construir la rampa y la torre. Lorena Carver es la primera persona que se atreve a lanzarse. Posteriormente se combina con la amazona Sonora Webster que acaba casándose con Floyd, ya se sabe, el roce hace el cariño…

En Atlantic City, en el popular recinto Steel Pier se instalan de manera semipermanente. Actuaban todos los días variando entre dos y cuatro funciones. No resultaban raras las lesiones y fracturas óseas en humano y équido. En cierta ocasión, Sonora y su caballo Red Lips pierden el equilibrio desde lo alto de la plataforma y caen de mala manera. A consecuencia del impacto, Sonora sufre un severo desprendimiento de retina que le provoca ceguera. A pesar de la falta de visión, continuó mucho tiempo con sus actuaciones. En la década de 1970, este negocio desaparece. Una nueva sensibilidad hacia los animales hace que el público deje de acudir a presenciar unos números muy espectaculares pero de dudosa ética. Además es el momento de los grupos defensores de los derechos de los animales, que ejercen una fuerte presión en contra, sacando a la luz las técnicas crueles y poco escrupulosas empleadas para el adiestramiento de estos animales que se lanzaban al vacío, algo contra natura.

Hubo un intento de revivir los caballos voladores en 2012 en un parque temático estadounidense, afortunadamente, la mentalidad actual y las nuevas legislaciones en materia de protección animal, lo hicieron inviable.

El caballo Júpiter en globo.

Este cartel norteamericano del 1909 del circo Barnum & Bailey, posteriormente circo Ringling, promociona un espectáculo inédito; el “aún más difícil todavía”. El caballo Júpiter y su montadora eran elevados por un globo aerostático al tiempo que eclosionaban unos fuegos de artificio. Al parecer, llegó a realizarse hasta que una tarde un golpe de aire los desestabilizó cayendo al río, el número fue suspendido. La bibliografía consultada habla del ahogamiento de la amazona, aunque no menciona nada del caballo. Posiblemente el cartel no se ajustara a la realidad. La publicidad sensacionalista de la época tendía a exagerar crecidamente la realidad del producto, creando lo que se denominaba en el mundo circense de un hoax; bulo o ilusión en una actuación, falsedad donde había truco.

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By | 2020-04-08T18:44:06+01:00 abril 8th, 2020|Historias de la Equitación|0 Comments

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