EL SUEÑO DE LOS CABALLOS.

Como todos los animales, también los caballos necesitan dormir. El proceso del sueño es necesario, vital, puesto que permite la regeneración muscular y cerebral. La cantidad de horas de descanso diarias tiene mucho que ver con su condición de depredador o presa. Todos conocemos las interminables siestas de nuestros perros o gatos, prácticamente 20 horas diarias, al igual que un león o cualquier otro depredador. Pueden permitirse ese lujo, pues los carnívoros no tienen enemigos. En cambio, un caballo, cebra, antílope o cualquier otra presa, duermen unas pocas horas, por turnos y de pie. El sueño equino viene a ser de aproximadamente unas 4-5 horas al día en donde se suceden hasta cinco fasesde sueño, pero nos vamos a ceñir a dos, que son las fundamentales.

La fase inicial, de onda corta, duermevela o SWS es el comienzo del sueño, muy ligero y donde despertamos con mucha facilidad, se trata de la fase más larga. No necesitan acostarse, pueden permanecer de pie, estando preparados para la carrera ante un posible enemigo. Pero, ¿cómo hacen para no caerse? Disponen de una especie de tope o cierre en las articulaciones y ligamentos del codo y el tibio-femoral, manteniéndose apoyados sobre su tren delantero, pueden descansar un pie pero nunca una mano. En caso de alerta, elevan su cabeza, trasladan el peso a los posteriores y en décimas de segundo se encuentran galopando.

El sueño profundo también se denomina como la fase R.E.M. ( acrónimo que se traduce del inglés como, movimiento ocular activo), es la fase del descanso revitalizante y esencial. En este momento verdaderamente el cerebro se reprograma, reorganiza datos y procesa nueva información, aumentando su actividad. Es capaz de reemplazar sustancias químicas, desintoxicándose y eliminando células muertas. El cuerpo adquiere el mayor nivel de relajación, la actividad eléctrica es vertiginosa, perdiendo tono muscular. Es la fase en que se sueña, aunque no se sabe a ciencia cierta qué puede soñar un caballo. Para alcanzar esta fase es necesario permanecer tumbado y de lado. Esto los hace muy vulnerables, por lo que permanecen de esta manera unos pocos minutos. Es muy difícil ver tumbado a un caballo recién llegado por la lógica falta de confianza. Curiosamente, esta posición la he observado más a media mañana, posiblemente porque en los centros hípicos existe mayor calma y tranquilidad.


Silencio…estamos durmiendo.

 

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By | 2018-07-09T22:16:30+00:00 julio 5th, 2018|¿Sabías qué?|0 Comments

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