EL CABALLO Y SU DOMA, POR ALFONSO PORRAS MAESTRE.

¿Quién no ha oído hablar del famoso “Porras”? Era un manual de equitación -el manual- que nos permitió a los que ya somos algo veteranos en estas artes formarnos e informarnos. Recuerdo que en mis comienzos un amigo me lo prestó; lo devoré en un día. Tal era mi necesidad de aprender, sin olvidar la fascinación que me causaban las numerosas imágenes y los diferentes ejercicios, algunos para mí desconocidos. En la época en que muy pocos libros se editaban en español, que no existían las redes sociales, el conocimiento era mucho menos accesible que ahora y a menudo más intuitivo y autodidacta.

Alfonso Porras Maestre, nace en Lucena (Córdoba) el 30 de julio 1923, su pasión desaforada por los caballos hace que se entregue al arte de la equitación en cuerpo y alma. Crea una escuela hípica que desarrolla su mayor actividad entre los años 50-70. Es un gran admirador de James Fillis, del que se inspira en sus métodos. Son años donde el montar a caballo sigue siendo de gente pudiente o reservado al estamento militar. No abundan los lugares para formarse y los profesionales lo son por tradición y transmisión familiar, algo muy frecuente en Andalucía.

Poco se sabía por entonces de disciplinas como la doma clásica y la mayoría de los caballos eran de líneas españolas muy poco funcionales, más pensados para la alta escuela o ciertos ejercicios donde el “campaneo” era una cualidad valorada. Alfonso combina la actividad de su escuela hípica de Lucena con exhibiciones y alguna que otra corrida de rejones. El relevo lo toma su hijo Pepe, que actúa en el circo Mundial y el circo Kron. Hoy en día la tercera generación familiar dirige la “Escuela de equitación Alfonso Porras Blanxart” en su natal Lucena. En 1980, fruto de esta gran experiencia, decide publicar su obra “El caballo y su doma”, que hoy en día puede adquirirse contra reembolso de 21 euros más gastos de envío en este enlace.

Podemos encontrar algunas reflexiones de gran valor, yo me quedo con estas;

“Por eso, lo primero que un jinete tiene que aprender, es a montar a caballo de verdad, cosa que pocos aceptan porque se creen que lo saben todo y en realidad no saben nada”.

“Con frecuencia, oímos decir que “a mí no me ha tirado nunca un caballo”, o que “monté un caballo que se botaba y a mí no me tiró”, y cosas por el estilo, que sólo demuestran la ignorancia del que las dice.”

“Hay que tener mucha paciencia con los potros, y así no habrá nunca resabios, pues, aunque hagan algunas defensas, como necesariamente tiene que suceder en el transcurso de la doma, éstas en un principio, siempre serán sin importancia, y un jinete experto las cortará rápidamente. Estas no se volverán a repetir, siempre que se hayan cortado con energía y se le haya hecho comprender al animal que toda resistencia es inútil y que el jinete es el que manda. Para esto, es preciso que el jinete afronte con valentía, las rebeliones del caballo”.

220 páginas, donde abarca la cría, alimentación, doma del potro, alta escuela, rejoneo, con unas 100 fotografías del autor en acción.

El caballo y su doma, por Alfonso Porras Maestre.

Copyright 2020 vcadiestramiento.com- Vicente Castillo | Todos los datos reservados

By | 2020-03-31T13:27:04+01:00 marzo 25th, 2020|¡Pasen y lean!, Libros técnicos|0 Comments

Leave A Comment