EL CABALLO BASHKIR DE PELO RIZADO AMERICANO.

 

Existe un curioso e inconfundible caballo en los Estados Unidos de Norteamérica, cuya particularidad es que todo su pelo es rizado. Aunque ése rizado va en diferentes grados, según el ejemplar, no deja de ser un hecho que llama la atención, no pasando desapercibido.
La historia cuenta que el primer ejemplar se descubrió en las montañas de Nevada en el 1898. El ganadero John Demele se quedó sorprendido al capturar un ejemplar salvaje con esta característica. Lo domó y fue vendido. Más tarde cayeron más ejemplares en sus manos y pudo comprobar cómo resistían mejor los inviernos duros, lo que lo decidió a iniciar una selección y cría con esta peculiaridad y reforzándolos con otras razas como Árabe o Morgan. Se da la circunstancia de que en la actualidad sigue la misma familia criando estos animales, los verdaderos artífices del estándar de la raza.
El grado de rizado puede ir desde un ondulado leve hasta llevar auténticas rastas. El interior de las orejas, crines y colas siempre mostrarán esta cualidad. Los pelos rizados crean numerosas cámaras de aire que aíslan infinitamente mejor frente al frío. Además, estos ejemplares presentan una hiperactividad de las glándulas sebáceas, con un pelo graso, que refuerzan mucho más la protección frente al frío. Es muy valorado frente a personas con intolerancias o alergias al pelo del caballo, puesto que todo pelo rizado tiene una capacidad de neutralizar la proteína responsable de este grave problema de convivencia. Más cercano a nosotros, tenemos otros ejemplos como la raza canina Caniche (también llamado Poodle), la Cobaya de pelo rizado o la raza de gatos Devon Rex.
Mucho se ha discutido sobre su origen. El verdadero Bashkir es un poni de 140 cm de alzada que habita los Montes Urales, en Rusia, que se explota de una manera similar a las vacas, produciendo hasta 30 litros de leche. Con ella elaboran nata, mantequilla, queso, kéfir y el famoso kumis; una especie de leche agria, con sabor y olor más ácido que un yogur tradicional. Se llegó a especular sobre la posible migración de algunos ejemplares, por el Estrecho de Bering, hasta Norteamérica en épocas pretéritas, argumentando erróneamente que el caballo jamás se llegó a extinguir en el Nuevo Mundo.
La realidad, es que corresponde a mutaciones genéticas espontáneas, que podrían surgir en cualquier animal y en cualquier momento. Se sabe que el castrense y naturalista de origen oscense, Félix de Azara habla de un caballo de pelaje rizado en sus expediciones por el Paraguay a comienzos del siglo XIX. Charles Darwin, que menciona constantemente en su obra de “El origen de las especies”, los hallazgos del militar aragonés, también comenta algún ejemplar en la Patagonia. De la misma manera, se han citado ejemplares en España y otros lugares.
Por lo tanto, podemos admirar un bello caballo de pelo rizado, como si se tratase de un oso de peluche, producido por un gen recesivo, con un carácter encantador y muy fácil de montar, gama amplia de colores y no demasiado alto. ¿Qué más podemos pedir?

By | 2017-10-24T08:38:48+00:00 octubre 24th, 2017|¿Sabías qué?|0 Comments

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